Imago mundi. Adriana Bustos

005
Artista: Adriana Bustos
Dónde: 
Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti
Título: 
Imago mundi
Fechas:
24 de noviembre al 27 de enero de 2013

004

001
Texto, galería de imágenes y links

Pensemos, ante nada, que estamos en el tiempo en que no hay manera de mirar las cosas desde afuera.
Que aún la civilización no ha encontrado el artificio como para erigirse sobre la tierra y controlar la esfera desde lo alto. Sólo los cálculos, los climas y el movimiento dan, a algunos geniales constructores de leyendas vivas, la ubicación de las cosas a modo de esfera.
Pensemos incluso en la capacidad prestidigitadora de aquellos que, empeñados en conocer la verdad sobre la que estaban parados, se internaron en los mares para ir hacia el final desconocido de una naturaleza que no se alcanzaba jamás.

Imaginar el mundo desde donde era imposible verlo. Calcular con los astros la comba de los océanos y poner en esa esfera chata: los ríos conocidos, los bosques conquistados, las islas pobladas de monstruos míticos y las selvas por descubrir. Ubicar el desierto desde donde avanzaban en caravanas culturas que inventaron números, que inventaron sabores exquisitos y que habían dado antes el nombre a las estrellas.
Abrazar el mundo.
Desplegarlo, luego, en forma de parodia.

Imaginarlo.
Dibujarlo. Profetizar el curso de la historia.
Saber, antes que nadie, para que luego la ciencia constate las ideas narradas en los libros. De ahí, su estructura ficcional y poética.
Hay en la acción artística, desde aquellos días, una voluntad por crear nuevos mares y después abandonarlos a posibles con- quistadores. Así es como Adriana Bustos se para frente al mundo, fagocitándolo todo antes.
Como primera emancipadora de lo que ve. Traductora de lo que conoce mientras mira, y mira cuando muestra.

Un poco así es, en definitiva, el corpus de su obra. Cartografía que se desprende como operación secreta en su forma de re- presentar las cosas. Con rebeldía de conquistador, con mirada de astrónomo, con la pulsión aventurera de la primera infancia.

Imaginar su mundo en forma de mapa.
Desplegarlo como un lienzo frente a nuestros ojos, arrastrarnos al portal de la próxima pregunta. Porque gracias a que todo es en principio imaginado, nada se agotará jamás.
Porque el corazón humano es como una tierra sin fin.
Y aún no hemos encontrado el modo de mirarlo desde afuera.

Teo Wainfred
Curador

Galería de imágenes


Links:
Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: