Ahora voy a brillar. Omar Schiliro

Artista: Omar Schiliro
Título: Ahora voy a brillar
Curadoría: Cristina Schiavi, Paola Vega
Dónde: Colección de arte Amalia Lacroze de Fortabat
Fechas: 6 de abril al 10 de junio de 2018

Texto, galería de imágenes y links

Ahora voy a brillar
Crónica en seis actos

ACTO I
Comienzos

PAOLA: Fui a visitar a Gumier a su casa en Tigre. La idea era entrevistarlo porque conoció a la artista que estaba investigando en ese momento, Ana Sokol, pero la charla derivó en otras cosas. Hablamos mucho, fue divertido. Finalmente Gumier me propone si quiero trabajar con los archivos de Omar Schiliro, y en el proyecto de una muestra futura, algo pendiente para él desde hace muchos años y que si bien intentó varias veces encarar, no pudo. Acepté su propuesta. Me sentí honrada y feliz, Omar Schiliro es un artista importante en la escena de los noventa en nuestro país, del cual se conoce poco de su obra y de su historia porque falleció muy joven y produjo en los últimos tres años de su vida. Con mente de historiadora, pensé que iba a ser un rescate importante que contribuiría al relato del arte en la Argentina, y con mi corazón, que íbamos a poder rescatar del olvido la obra de un colega artista. Me entusiasmé. Con Gumi empezamos a trabajar juntos en abril de 2016, de a poco, tratando de ordenar los documentos, las fotos, las diapositivas, el material que iba apareciendo. Asimismo, un catálogo razonado de las obras. También, un inventario de aquellas piezas que podrían faltar. El trabajo era mucho. Pasaron los meses y la necesidad de ayuda se hizo inminente, en especial pensando en concretar la muestra, un catálogo y que todo lo realizado no se disipara por extenderlo en el tiempo y por falta de un lugar donde exhibirlo.
En este contexto acudí a vos, Cris, porque con él habíamos barajado tu nombre, por la amistad que los une hace treinta años, porque conociste a Omar y porque, a su vez, nosotras también somos amigas.

CRISTINA: Así fue. Siempre supe que, llegado el momento, Gumier necesitaría ayuda para concretar su proyecto, que viene pensando y soñando hace tantos años. Lo que me contaste hizo que viajara al Puerto de Frutos de Tigre para charlar con él y preguntarle si podía incorporarme al equipo.

Hacia fines de 2016 Cristina Schiavi se suma al proyecto.

ACTO II
Organización del proyecto

PAOLA: Continúo con el trabajo de archivos y relevamiento de piezas faltantes, esto último con Alejandro Otero, asistente de Gumier en realización y armado de obras, quien empieza a trabajar en algunas piezas. A su vez, comenzamos a armar un proyecto de muestra para presentar a alguna de las instituciones que teníamos en vista.

CRISTINA: Después de varias reuniones para armar y presentar el proyecto de muestra, Amalia Amoedo nos ofrece ayuda. Gumier decide que, entonces, la Colección Fortabat podía ser el lugar de la exposición.

PAOLA: A Ama la idea le encanta, se siente agradecida y honrada, sabe de la importancia de la muestra y de cuánto se trabajó en el proyecto. Nos comenta que hay pasos a seguir, como la presentación formal de un proyecto para el cual deberíamos reunirnos con Germán Barraza, curador de la Colección Fortabat, y luego, la presentación formal al directorio de la Fundación Fortabat para su aprobación o no.

CRISTINA: ¡Nos aprueban! Pero no brindamos… quizá por el presentimiento de un largo desorden por venir y dudas respecto a desarrollar una mirada que pueda controlarlo.

ACTO III
Primeras discusiones

PAOLA: Aprobado el proyecto, nos proponen marzo de 2018 para inaugurar.

CRISTINA: Y yo apruebo, pero Gumier dijo: “¡Nooooo!”, argumentando que no hay suficiente tiempo para restaurar las obras, sumado a que no podría soportar el calor.

PAOLA: Me parece que sería bueno un esquema para organizar los tiempos.

CRISTINA: ¡No hace tanto calor en marzo! Además, en el museo hay aire acondicionado y se me ocurre que podemos manejarnos en mi auto. Y llegamos. Creo…

PAOLA: Qué bueno, Cris, que propongas llevar y traer a Gumier en auto con aire acondicionado por la ciudad. Él quiere llegar en lancha desde Tigre a la Colección Fortabat.

ACTO IV
Reunión en La Giralda, mayo de 2017

PAOLA: Traje la planilla con las obras de Schiliro, con algunos datos de la historia de cada una y sus detalles técnicos.

CRISTINA: Sí, así vemos las piezas faltantes y a quiénes pertenecen las obras. Gumier nos advierte que si en algún momento él no puede continuar, nosotras tendríamos que seguir.

ACTO V
Armamos equipo restauración

Nos reunimos varias veces con Alejandro Otero, que ya venía trabajando en algunas obras, y también con Miguel Battaglia (recomendado por Elba Bairon) para que realice los faltantes de plástico en resina y fibra de vidrio.

Juntas comenzamos un periplo interesante en la búsqueda de faltantes, y esto implica ferias de antigüedades conocidas, como la de San Telmo, o el Mercado de Pulgas, pasando por Mercado Libre, talleres particulares en diferentes y alejados barrios de Buenos Aires, etcétera. Una gran aventura, por momentos divertida, por momentos desesperante, según quién nos tocase como interlocutor. Nos pasó de todo, desde un artesano que trabaja el vidrio y que nos aseguró poder hacer unas copias de vidrio, y que luego desapareció con los originales para devolverlos luego de meses de persecución (literalmente), hasta otros que se solidarizaron con la causa y nos ayudaban, aconsejaban, nos daban pistas y hasta donaban algo que pudiese servir. No es nada fácil encontrar piezas en vidrio o plástico de la década del noventa, compradas en ferias de antigüedades como remanentes o en negocios del barrio de Once. En ambos casos, muchas ya no se fabrican. En el caso de las piezas en vidrio, que eran partes de arañas de luz, no son las mismas las que se comercializan en la actualidad que las que se importaban en aquellos años. Buscábamos una aguja en un pajar. Con respecto a los plásticos, las empresas de aquella época ya no existen en su mayoría, cerraron, y una que sí continuaba trabajando había cambiado modelos y colores. Testarudas ambas, obsesivas y comprometidas con la causa, nunca pensamos en abandonar.

En los últimos meses previos a la inauguración, nos trasladamos con las obras a la Colección Fortabat, que nos brindó un lugar para terminar de restaurar las piezas. En esta instancia se sumó al equipo de trabajo Hernán Soriano para ensamblar las piezas, además de Patricia Caramés, que trabaja en la Colección. Buscando un portamacetas blanco, con determinadas características y medidas, y luego de recorrer varios viveros y navegar arduamente por Mercado Libre y otras páginas sin dar con él, un día Patricia nos comenta que vio un portamacetas similar en el pequeño jardín de su vecina Nené. Patricia le comenta a Nené de la búsqueda, y le explica para qué se usaría el portamacetas. Nené, de unos ochenta y tres años, le dice que ese portamacetas blanco había sido de su mamá y que ella lo heredó y la acompañaba desde entonces, y decide donarlo para la obra de Omar. Patricia, emocionada, le dice que lo piense bien, que si se sumaba a la obra no iba a poder devolverlo. Nené insiste en su regalo, le explica que prefiere que el portamacetas siga vivo en una obra de arte porque cuando muera, la maceta tan apreciada por ella cobraría un nuevo sentido.

ACTO VI
Por qué es importante el proyecto

PAOLA: El deseo de realizar este proyecto rescata la producción de un artista emblemático en la escena del arte de los noventa en nuestro país, que en tan sólo tres años de producción, y en unas treinta y cinco piezas realizadas, nos deja un universo maravilloso de colores, fantasía y luz. Omar Schiliro, utilizando materiales de bajo costo y realizando él mismo sus obras —no sólo los ensamblajes sino también las conexiones de lumínicas precarias y maravillosas—, es un referente para mi generación y probablemente lo sea para las posteriores que no vivieron su época y que hoy podrán conocerlo a través de esta retrospectiva. Esta exhibición y su documentación plasmada en el catálogo habilitan el material necesario para investigar su trabajo. A medida que fui transitando el mundo de Omar, me resultó cada vez más atrapante y fantástico. Ahora lo siento parte de mi vida. Sin dudas, ahora brilla.

CRISTINA: Los porqués siempre se me escapan, me quedan los impulsos, los deseos, las obsesiones. Recorriendo múltiples y variados negocios, al por mayor y al por menor, por cada rincón de la ciudad, buscando las piezas faltantes de los trabajos de Omar, me invadió un deseo enfermizo de conocer cómo su cabeza relacionaba estos dos materiales, la cotidianidad del plástico de bazar y el refinamiento del cristal de caireles y rulos de lámparas antiguas. Siento que esta pausa no deseada que produjo su muerte, en la lectura de su obra, me permitió recuperar la sensación de asombro ante lo irracional, lo onírico, lo fantasmal, lo fantástico de su producción, tan corta en el tiempo, tan llena de esperanza.

Ahora voy a brillar es la primera retrospectiva de Omar Schiliro que reúne todas las piezas que produjo entre 1991 y 1994, año en el cual falleció de VIH a los treinta y cuatro años. La exhibición se realiza en la Colección Fortabat, de abril a junio de 2018, en Buenos Aires, Argentina.

CRISTINA SCHIAVI Y PAOLA VEGA
Buenos Aires, marzo de 2018

Galería de imágenes

Links: 
Colección Fortabat

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