El Beso del Barro. Trulalala dueto

Artista: Trulalala dueto (Claudia del Río y Carlos Herrera)
Título: El Beso del Barro
Dónde: Galería Nora Fisch
Fechas: 29 de junio al 17 de agosto 2018

Texto, galería de imágenes y links

Trulalala es un dueto de colaboración artística compuesto por Claudia del Río y Carlos Herrera, que existe desde el 2006. En paralelo a sus prácticas artísticas individuales, estos artistas vienen colaborando en una exploración de manufacturas, diseños y técnicas de producción tradicionales argentinos que se hallan en proceso de decaímiento o extinción, así como el diseño utilitario local. En sus palabras: “Es nuestro principal interés pensar este dúo en el encuentro, vínculo y creación en relación directa con industrias y pymes que producen una mano de obra artesanal e industrializada. Trabajamos desde la experiencia de los productos ya existentes en esas pymes o empresas, modificándolos, interviniéndolos o creando en algunos casos desde la materialidad pura.”

En 2010 crearon Lilibud, un conjunto de obras en conjunto con la Cristalería San Carlos, en la provincia de Santa Fe, que fueron exhibidas en el Museo Castagnino,Rosario. En 2011 produjeron nueamente junto a la Cristalería San Carlos un grupo de obras tituladas ¿Cuánto pesa el amor? que fueron exhibidas en DIXIT Arteba 2016.

En El Beso del barro, Trulalala Dueto investiga la alfarería tradicional de barro no industrial y la tradición o legado de creación de tejas musleras del casco histórico de la ciudad de Santa Fe, así como el método en cama de arena para la realización de objetos de bronce. Una instalación de más de veinte obras reunidas presenta el mundo que surgió en el encuentro con el barro y el bronce: un mundo poético de arquitecturas y personajes de ensueño o de pesadilla, donde la impronta de las obras individuales de cada artista es reconocible.

TEJAS MUSLERAS
Taller de Cerámica Artesanal LA GUARDIA (Antonio de Petre y Ruta Nac.Nº 168, La Guardia Centro, Santa Fe)
Se funda en 1960 con el fin de formar a artesanos aprovechando los recursos naturales del lugar. Ellos continúan la tradición de la cerámica litoraleña, su entorno respetado y sus saberes. El taller es un espacio amable, en un barrio del mismo nombre. Usan la arcilla del riacho Santa Fe, su fundador fue Alfredo D’Auría, quien en la década del 60 hizo las primeras piezas a mano. Desde hace mucho es la artista Juliana Frías quien lo dirige. Ella, junto a Sonia y a Nelly fueron amorosas ayudantes en nuestra tarea, muslo y muslo. Trulalala Dueto hizo cincuenta y tres musleras, en verano, en el Taller de Cerámica Artesanal de la Guardia, Santa Fe.

Las tejas vienen de la colonia, los negros esclavos llegan y piden trabajo, sus muslos largos anuncian las tejas. El barro se mezclaba con boñiga de caballo. Así se copió la piel, también quedaron guardadas las escamas/células que siguen alojadas, junto a mensajes cifrados que venían a aliviar el trabajo sin sol ni descanso, le llaman decoración incisa o esgrafiado. Las viviendas fueron para otros, las casonas eran para otros. En 2010, paseamos por el Museo Histórico Estanislao López, que exhibía con cuidado y esmero las tejas de Santa Fe La Vieja. No eran simples, una gran cantidad de marcas como siglas, zoomórficas, manitos, corazones, cabezas, pies, cruces singularizan la superficie convexa y vuelven enigmáticas las piezas de alfarería, ¿por qué sobre tejas?

ALFARERÍA
Taller de alfarería WINKLER (Laprida 2051, Rosario, Santa Fe)
Fundada en Rosario en 1855. Víctor Winkler, hijo de un inmigrante austríaco, a la edad de siete años comienza a trabajar con Santiago Capuano, dueño de una alfarería ubicada en Ferreira y Génova de la zona de Arroyito para poder ayudar a su mamá que había enviudado hacía poco tiempo. Luego Víctor comienza a trabajar en la “Alfarería Nacional” de la calle Laprida y Cerrito propiedad de Filomena Patrón, la cual necesitaba un empleado para quemar hornos y fabricar caños. Por entonces la alfarería producía macetas, recipientes, cacerolas de baño, artículos para desagües: caños, codos, curvas, ramales, piletas de terracota esmaltada con bórax y barbotina. En 1947, con 36 años, Víctor compra el negocio. Hoy, es continuada por Rubén Winkler, el alma del espacio, y Fer, uno de sus hijos que aprendió a manejar el torno. En 1960, la “Alfarería Nacional” pasó a llamarse “Alfarería Laprida” hoy se la conoce como “Alfarería Winkler”.

Entras a esta alfarería y Rubén te recibe haciendo una pieza, un candelabro por ejemplo. A partir del uso del torno, del vacío, de dar vuelta las funcionalidades de los “recipientes”, de apilarlos y sumarle partes, trabajamos estos volúmenes ¿es la cabeza el cuerpo total?. Resulta entonces una ecología de formas que se autosustentan e intercambian fluidos y el fuego de los leños que las cocinan. El humo de un material aceitoso las termina. En el litoral el “mal del sauce” atrapa a quienes se tienden a dormir la siesta bajo su sombra: al despertar descubren que se han enamorado del sitio y ya no pueden abandonarlo. Esa caída trae efectos. Mientras que en “el beso del barro” sucede cuando empiezas a modelarlo y tus manos se mueven como zombies. Ya no las controlas, haz sucumbido y no puedes abandonarlo.

BRONCE
FUNDICIÓN ARTÍSTICA S.H. (Zeballos 4045, Rosario, Santa Fe)
Nació en 1951, de la reunión entre un taller de cincelado, un fundidor y un moldeador. Una empresa familiar constituida por artesanos que centraron sus actividades en objetos de arte funerario, bustos, monumentos, trofeos, placas. El bronce en estado líquido es vaciado sobre la impresión dejada por un objeto sobre una superficie de arena previamente aglomerada con arcilla otorgando plasticidad suficiente para lograr el cometido final.
Actualmente se encuentra Claudio, el hijo del fundador, quien nos recibió para conocer primero su producción histórica y luego para enseñarnos los mecanismos de trabajo en cama de arena, aquellos con los que comenzaron a comienzos de los años cincuenta.

Un gran depósito lleno de polvo y partes desprendidas de los objetos en bronce, fueron nuestro primer acercamiento. Entonces seleccionamos. Era otoño, juntamos unas ramitas secas del árbol de Paraíso, leit motiv del conjunto, que se realizaron con moldes en camas de arena. El bronce hirviendo se vuelca a través de una ranura. Una vez frías las piezas se engarzan. Después viene la paciente tarea del cincel y detalles.
Armas, mujeres, ramas de árboles y patas de animales se unen para narrar sobre el fuego que las ha unido.
Negras y heladas.

Claudia del Río (Rosario, 1957) se formó en pintura en la Universidad Nacional de Rosario, dónde enseña. En los 80 formó parte de circuitos de performance, arte-correo y ediciones múltiples. En los 90 participó en la Beca Kuitca organizada por Fundación Proa. En 2000 y 2001 participó como tutora y artista del Programa Trama. En 2002 cofundó el Club del Dibujo, un espacio de pensamiento y acción; desde el 2006 el proyecto Pieza Pizarrón (Lehrstücke), dispositivo de dibujo, teatro y pedagogía. Fue invitada como representante argentina a las Bienales de La Habana (Cuba), del Mercosur, Porto Alegre (Brasil), de Medellín (Colombia) y la de Salto (Uruguay). Sus obras se encuentran en las colecciones del Museo Nacional de Bellas Artes, Museo Castagnino-Macro de Rosario, Colección Osde, Colección Banco Supervielle, Museo Provincial Timoteo Navarro, Tucumán, Museo de Bellas Artes, Salta, Jack S. Blanton Museum of Art, Austin, Texas, E.E.U.U., Karno Books, Los Ángeles, E.E.U.U., Centro Wifredo Lam, La Habana, Cuba, Museo Bispo do Rosario, Río de Janeiro, Brasil, MACBA, Barcelona, España.

Carlos Herrera (Rosario, 1976) tomó clases de pintura con los maestros litoraleños Raúl Domínguez y Ambrosio Gatti. En los años 1998 y 1999 realizó talleres dependientes de la Facultad de Humanidades y Arte en la Universidad Nacional de Rosario. Desde el año 2000 realiza muestras individuales y colectivas en Argentina y el extranjero. En 2009 expuso individualmente una extensa edición de fotografías tituladas “Temperatura Perfecta” en Centro Cultural Ricardo Rojas de Buenos Aires. En los años 2010 y 2011 formó parte de Beca Kuitca UTDT. En 2011 obtuvo el Primer Premio Petrobras arteBA con la obra “Autorretrato sobre mi muerte”. Ese mismo año representó a la Argentina en la Bienal de Estambul.

Agradecimientos: Juliana Frías, Pablo Bondi, Rubén Winkler, Claudio Fernandez.
Carlos Herrera exhibe por cortesía de la Galería Ruth Benzacar.

Galería de imágenes

Links:
Claudia del Río
Carlos Herrera
Galería Nora Fisch

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